¿Qué es la brecha entre decir y hacer (say-do gap)?
La brecha entre decir y hacer (say-do gap) es la distancia entre lo que los consumidores declaran en encuestas, paneles y focus groups y lo que hacen realmente con un producto en su propia casa. Nadie miente. Una encuesta les pide predecir su propio comportamiento, y esa predicción deja de ser fiable en cuanto entran en juego una cocina real, una noche real y un precio real. Las estimaciones revisadas por pares sitúan el fracaso de los nuevos productos alimentarios en un 50 a 75 % en los dos primeros años, y los paneles del sector lo elevan hasta el 85 %; las decisiones tomadas sobre intención declarada explican buena parte. Eatpol cierra esa brecha grabando lo que la gente hace de verdad con tu producto en casa, para que el go/no-go se apoye en comportamiento observado y no en intención declarada.
¿Cómo se gestiona la privacidad?
Las caras se difuminan automáticamente en los vídeos; solo almacenamos señales seudonimizadas y cumplimos el RGPD. Todos los identificadores personales se eliminan del material grabado y los datos del test se cifran en reposo. Para clientes corporativos facilitamos un contrato de encargo de tratamiento (DPA) bajo petición. Los participantes pueden solicitar la eliminación de sus datos en cualquier momento, según el derecho de supresión del artículo 17 del RGPD. Nuestra infraestructura cumple los estándares internacionales de protección de datos.
¿Necesitamos algún hardware especial?
No se necesita ningún hardware especial. Los testers usan su propio smartphone (iOS o Android). La app de Eatpol incluye una guía de configuración sencilla y hay soporte técnico durante todo el test. La app está optimizada para consumir poca batería y no requiere dispositivos de gama alta: cualquier smartphone moderno sirve. La mayoría de los testers tarda menos de 5 minutos en configurarla.
¿Cuánto tardan los resultados?
Del inicio a los resultados en una semana de media. Las entrevistas a consumidores (Vox) y el test de producto en el hogar (Domus) se ejecutan en paralelo con el reclutamiento. Los resultados aparecen en tu panel de Eatpol Studio en cuanto termina el test, con análisis por IA e insights accionables listos para revisar.
¿Podemos comparar con la competencia?
Sí, sin problema. Puedes incluir una o varias referencias de la competencia en tu consumer test. Reportamos métricas relativas (intención de compra, respuesta emocional, puntos de fricción) e identificamos los factores clave de preferencia. El benchmarking competitivo ayuda a entender el posicionamiento en el mercado y a detectar oportunidades de mejora del producto frente a las soluciones ya existentes en tu categoría.
¿Y si las muestras hay que cocinarlas?
Grabamos todos los pasos de preparación y cocinado como parte de la metodología del test. Así conectamos los resultados del consumidor (satisfacción, intención de compra, fricción) con los patrones de uso reales. Nuestra IA analiza el comportamiento durante la preparación (facilidad de uso, tiempo invertido, complicaciones) y lo relaciona con la valoración final del producto. Este contexto realista mejora sensiblemente la capacidad predictiva frente a las muestras ya preparadas de un laboratorio.